12 nov. 2007

Un ultimo Adios para la Abuela...desde la distancia...

"Ha varios Kilómetros de aquí, en una pequeña ciudad, en el ultimo municipio al sur de Sinaloa la Abuela agoniza. Sus manos encallecidas, las arrugas en su piel y todo su cabello de algodón son testigos silenciosos y elocuentes de un camino duro y difícil pero hasta el último momento bien vivido. El ángel de la muerte lleva meses merodeando el hogar, pero por miedo a errar no se atreve a entrar.



En el transcurso de la historia de los años, entre el nacimiento de un nuevo siglo, descubrimientos científicos revolucionarios y un par de lustros después de la Revolución Mexicana la abuela nació en el año 1928 con los grandes de la historia como Gabriel García Márquez, Ernesto Guevara, Andy Warhol, Carlos Fuentes y el carismático Mickey Mouse en un mundo que era de todo, menos de fantasía. Un siglo XX tan sangriento como maravilloso, con 2 guerras mundiales, Holocaustos, Bombas atómicas, epidemias, televisión, luz y teléfonos... ahí fue donde creció y vivo la abuela, en un poblado con terraceria, casitas de ladrillo o de cartón con tortillas hechas a mano y en casa. Ajena por completo a las turbulencias del planeta.



79 años lleva en sus espaldas, todos los que la vieron crecer se han ido antes que ella, pero se queda, se queda por que duele irse, se resiste a dejar este mundo sucio y corrompido, por que aunque uno no quiera se encariña con el.



La agonía llega lenta y dolorosa, como queriendo que recuerde todo el dolor sufrido en el pasado, enviando un suspiro de muerte en cada respiro de vida, entre sueños y pesadillas, la abuela recordara su infancia, años de inocencia, de belleza, de juegos en el campo ajena por completo al llanto de un mundo materializado. En la cama de la pobreza, en la casa de la miseria la abuela morirá, con alientos de despedida cerrara los ojos, quizás ya no los abrirá... la vida se escapa o se esconde en cada delirio lleno de incoherencia y desvarió en cada abrir de ojos donde la muerte espera entrar....



Una vida que siempre le aviso que no seria fácil, una vida que la golpeaba en el alma cada vez que podía. sufrió y lo hizo en grande, con mil enfermedades, con cientos de problemas...pero la abuela ya no quiere seguir, desea cerrar los ojos y por solo una vez...soñar en PAZ, soñar con todo aquello que pudo ser y nunca fue, con otra esperanza quizás lleno de flores y campos, de ilusión y armonía, soñar con un lugar donde la vida no duela, donde el Parkinson no se vea, y la osteoporosis no se sienta... soñar quizás con un paraíso en la tierra, con la familia reunida, con una navidad eterna, un sueño donde el tiempo no pase, donde solo existan buenos momentos....quizás esta noche sueñe con un abuelo que no moleste, con no levante la voz, ni tenga olor a cerveza, ni se queje por pequeñeces, ni se sienta superior a ella.
Hoy seguro que la abuela soñara con todos aquellos lugares que visito y que ya no vera más, espero que se pase por esta casa para despedirse, espero q deje una leve señal para no desaparecer sin decir ADIOS. Lanzar una leve brisa de viento, que entre por la ventana y golpee mi cuerpo...así sabré que ella estuvo aquí...al lado de mi cama, velando mi sueño.



Yo, por mi parte, una de sus nietas, no puedo quejarme, gano batallas, muchos se han ido antes que ella. Para mi fue un honor haber sido su nieta, por ella aprendí a amar a los animales, esa fue su mejor herencia, eso es lo que aprendí de ella...y eso nunca lo olvidare....tal vez suene tonto pero si un día le jure a mi perrito que seria veterinaria para ayudar a los animales... a mi abuela le prometo lo mismo, por que ella me enseño que hay cosas en el mundo por las que vale la pena luchar.

Los milagros existen... yo vi millones de milagros en los ojos de mi abuela... "

Abuela...
Ya no sufras más,
Haz un pacto con el cielo y hecha tu alma a volar.
El sol saldrá mañana, no muy distinto a como salio hoy
Tu semblante, en cambio, tendrá el dolor de la agonía en la cara
Con tus cabellos blancos y tus manos encalladas
Tu rostro silencioso le gritara al mundo
La voz de tus lamentos, para que este pueblo no te ignore...
Para que la gente no te olvide.

Ya no sufras más...
Que hoy te vas tú, Gran Ángel Guardián...
Pero no te preocupes, mañana otro angelito vendrá
E iluminara nuestra vida, como lo hiciste tú
En su sonrisa se vera la tuya
Y en su mirada, inocente y tierna
Reflejara todos tus sueños y anhelos...

Ya no sufras más
Que al ratito vendrá San Pedro
A tomarte de las manos
Y llevarte directito al cielo.
Tú no necesitas permiso
Tú no necesitas ningún don,
Ni haber curado enfermos,
Para entrar al tan ansiado paraíso
Esa gran utopía de ensueño
Ese pase te lo ganaste
Cuando diste de comer a tus hijos,
Cuando arrullaste a tus nietos.

Te ganaste el Reino de los Cielos
Cuando cantaste una canción de cuna
Cuando viviste en tu hogar un infierno
Cuando lloraste lagrimas de paz
En un entorno de sufrimiento.

Cuando viste a tus hijos partir
De tu casa o de tu vida
Y te resignaste a su ida
Y seguiste por el sendero de
Esta turbulenta vereda.

Ya no sufras más, querida abuela
Que la brisa que entra esta noche por tu ventana
Se lleve tu vida
Antes que la muerte se la robe otro día
No muy lejano que seguro llega.

Ya no sufras más
Que yo nunca te olvidare
Te recordare todo el día
A todas horas y en todas partes,
Por que te veré en el parque
En la flor del cerezo
En los sueños que me e inventado.
Estarás en las brisas de veranos e inviernos
En las hojas de otoño
Y en las flores de las primaveras venidera.

Ya no sufras más
Por que ya no hará falta
Ningún medicamento que tomar
Ni "humitos" para aspirar
Ni pañales que cambiar
Allá donde iras, todo es perfecto...
Volverás a ser joven,
Y vestirás la ropa que tú quieras,
Podrás caminar por los jardines del paraíso
Platicar con los que se han ido
Y contarles tus grandes anécdotas.

Podrás conocer al Padre,
Sentarte al lado del Hijo
Y conversar con el Espíritu Santo
Sin restricción, ni escepticismo
Por que allá solo existe la fe
Allá solo existe el amor.
El dolor esta prohibido en el paraíso,
Las enfermedades no tienen lugar...
No hay demonios, ni fantasmas,
Ni sombras en la oscuridad...
Allá solo están los grandes:
Gandhi, "el Papa Bueno", la Madre Teresa,
San Juan, san Lucas, Santiago o Mateo...

Ya no sufras más...
Que allá en el cielo,
También están tus niños:
La bebita, Alejandro y Carlos Enrique
¿Acaso creías que se había ido para no volver a verte?
Claro que no, unos hijos se quedaron aquí para acompañarte en tu agonía
Y otros más se fueron arriba, para recibirte con tu alegría
Y darte una gran Bienvenida.

Ya no sufras más...
Que cada vez que miremos al cielo
Te veremos a ti...
En cada estrella que veamos en el firmamento,
En cada cometa que surque nuestro inmenso universo.

Ya no sufras más abuela,
Es tu turno de bajar de este loco tren
En el que te subiste hace tiempo,
Pero no te preocupes
Habrá algún mañana
Donde yo también tendré que bajar
Y deseo con ansias
Que estés tú, ahí... ¡esperándome al final!



.... pero al fin, yo se que la abuela no morirá, solo se convertirá en mil vientos...Escrito el:
MIERCOLES, 19 DE SEPTIEMBRE DEL 2007

Entrada Editada:

Librada Inda Hernandez "La Abuelita"

21 de Julio de 1928-12 de Noviembre del 2007

Q.E.P.D

¡Hasta pronto, Abuela!

... Hoy, en la madrugada del Lunes, 12 de Noviembre del 2007 mi abuela Librada Inda Hernandez a muerto...

Q.E.P.D

11 nov. 2007

Un punto azul palido...

En Febrero de 1990 cuando la Sonda Voyager 1 dejaba la órbita de Neptuno y se disponía a abandonar el Sistema Solar, los ingenieros la hicieron girar para tomar unas fotos en dirección a la tierra. Se encontraba más allá de la órbita de Plutón a unos 32 grados por encima del plano de la órbita terrestre y se alejaba de nosotros a 65.000 Km/h.

Un punto azul pálido ("Pale blue dot"). Es el nombre de esta fotografía de la tierra tomada el 14 de febrero de 1990 por la nave espacial Voyager 1 a una distancia de 6.000 millones de kilómetros. Muestra la Tierra como una mota de luz casi imperceptible por el fulgor del sol. Tan pequeña que tal vez tendrias que hacer clic sobre la imagen para distinguirla bien.

La imagen consta solo de 640.000 pixels, de los cuales los correspondientes a la tierra son solo 0,12. Cada uno de esos pixels tardó cinco horas y media en recorrer los 6.000 millones de kilómetros de distancia desde la nave hasta la tierra, viajando a la velocidad de la luz.
El cientifico Carl Sagan escribio sobre esta famosa imagen:


“Tuvimos suerte al hacer esta fotografía. Al verla, ves un punto. Está ahí. Es nuestra casa. Somos nosotros. Sobre ese punto está todo lo que amas, todo lo que conoces, todo aquel del que has oído hablar. Cada ser humano que ha existido, vivió ahí su vida. La suma de nuestras alegrías y sufrimientos; religiones, ideologías y doctrinas económicas. Todo cazador y recolector, todo héroe y cobarde, todo creador y destructor de la civilización. Todos los reyes y campesinos, todas y cada una de las parejas enamoradas. Padres, madres, niños, inventores y exploradores. Todos los maestros de moral, todos los políticos y líderes. Todos los santos y pecadores de la historia de nuestra especie han vivido ahí, en una mota de polvo suspendida en un rayo de luz solar.
La Tierra, un pequeño escenario en una vasta arena cósmica. Piensen en todos los ríos de sangre que han vertido tantos generales y emperadores, para conseguir la gloria y ser los amos momentáneos de una fracción de ese punto. Piensen en las interminables crueldades que han cometido los habitantes de un rincón de ese pixel sobre los apenas distinguibles habitantes de otro rincón del mismo. Con que frecuencia se equivocan, con que facilidad se matan unos a otros, con que fervor se odian. Nuestras posturas, nuestra imaginada auto-importancia, la ilusión de que poseemos una posición privilegiada en el Universo, son desafiadas por este punto de luz pálida...
Se ha dicho que la astronomía es una experiencia de humildad y construcción de carácter. Quizá no hay mejor demostración de la tontería de los prejuicios humanos que esta imagen distante de nuestro minúsculo mundo. Y por tanto, la responsabilidad de tratarnos los unos a los otros más amablemente, y de preservar este pálido punto azul porque es el único hogar que conoceremos.”